NADAL COMIENZA EL MASTERS MADRID CON VICTORIA SOBRE MELZER
Madrid en estos momentos se reparte entre la Feria de San Isidro con el toreo y la Caja Mágica con el tenis. Y cuando Nadal va a jugar todo el mundo se moviliza. Y más en Madrid donde es un verdadero ídolo de masas. En esta semana inicial de torneo donde las gradas del complejo tenístico han estado más vacías que llenas, ayer Nadal consiguió reventarlas de gente casi en su totalidad. Y eso sólo lo puede conseguir Don Rafael Nadal. En la pista Manolo Santana, la principal, todo siguió el guión establecido siempre que Nadal debuta en el Masters Series Madrid : pista llena hasta los topes, caras conocidas del mundo del deporte y la cultura y debut plácido hasta llegar a aburrir.
Ninguna apuesta se atrevía a dar como perdedor a Rafael Nadal. Su temporada está siendo mágica, espectacular, majestuosa, sobresaliente... y es que se terminan los epítetos para valorar lo que este chico de 22 años está consiguiendo para sí mismo y por extensión para el tenis español. El vienés Jurgen Melzer sabía a lo que se enfrentaba: primero, al número uno del mundo. Segundo, a toda una afición que iba a apoyar a muerte al mallorquín y tercero y último a sus propias limitaciones. Por eso, en los primeros juegos se vio a un jugador súper agresivo, subiendo a la red incluso en los segundos servicios.
La apuesta deportiva del austriaco consistió en atacar constantemente a Nadal para que no tuviera opciones de realizar su juego habitual. Su atrevimiento fue estéril ya que poco a poco Nadal empezó a imponer su juego y las subidas de Melzer resultaban del todo inútiles. Rafa Nadal empezó a carburar y los huecos en los pasillos con sus bolas fueron apareciendo. Los golpes directos y las bolas liftadas a la línea de fondo comenzaron a llegar. Y Melzer, sin remedio, comenzó a diluirse como un azucarillo en un vaso de café. El juego del austriaco era valiente, sin duda, pero para ganar al número uno del mundo hace falta algo más que agallas.
La máquina Nadal empezó a engrasarse y entonces fue cuando el rodillo comenzó a aplastar al austriaco que se veía impotente. Los números hablan por sí solos: Nadal cometió tres errores no forzados en todo el partido, aprovechó las cuatro bolas de break que tuvo (100% de efectividad) y Melzer no tuvo en ningún momento oportunidad alguna de romper el servicio del español. Dominio absoluto que se materializó en cualquier apuesta online que se preciara. El próximo rival de Nadal en el torneo de Madrid : Philipp Kohlschreiber, alemán, número 35 del mundo. Una prueba muy seria ya que el juego del alemán no es moco de pavo.