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VICTORIA DE ESPAÑA FRENTE A NUEVA ZELANDA EN LA COPA CONFEDERACIONES

Que España es una selección de fútbol consolidada no hay duda. La actual campeona de Europa no dio opción a un rival netamente inferior en el partido debut de la Copa Confederaciones. Los neozelandeses, en esto del fútbol, son bastante mediocres y lo demostraron ayer. En Nueva Zelanda no hay tradición futbolística y se notó ayer en el campo. Los jugadores “kiwis” no demostraron nada en los noventa minutos de juego, en una segunda parte que sobró sin ningún tipo de dudas. Ninguna apuesta online pronosticaba una victoria neozelandesa y eso se vio plasmado en el campo. La superioridad de España fue insultante y no hubo en ningún momento que temer por el marcador.

A España le sobraron los veinticinco minutos iniciales del encuentro para “machacar” a una selección extremadamente frágil. Los de Nueva Zelanda se llevaron cinco goles pero pudieron ser muchos más. La selección español no se apiadó de un rival que no lo fue en ningún momento. Con Fernando Torres en plan estrella, consiguió fusilar las redes del guardameta neozelandés en las tres primeras ocasiones que tuvo. Sin remisión. A partir de ese momento, todo resultó un auténtico placer para la selección española. No hubo tensión en este partido de España en la Copa Confederaciones, hubo toque, juego y dominio total y absoluto por parte de la selección entrenada por Vicente del Bosque.

Hay que destacar de este partido una cosa: Fernando Torres se convirtió en el primer delantero de “La Roja” en anotar tres goles en el menor tiempo posible en la historia de la selección. Nunca nadie antes lo había conseguido y con ello, rompió cualquier apuesta. El cuarto y quinto goles fueron obra de Cesc y Villa que vieron como jugadas colectivas acababan por ser materializadas por ellos mismos. A partir de ahí, la selección española bajó revoluciones y se dedicó a contemporizar. No quería desgastar en exceso a unos jugadores que ya de por sí vienen cargados de partidos en sus clubes de procedencia.

Ahí es cuando Vicente del Bosque apostó por los cambios y dio salido a los no habituales que se dedicaron a matar el tiempo con el balón en los pies y sin dejar a los neozelandeses ni siquiera oler la pelota. Como el objetivo ya se había conseguido antes del pitido que mandaba a los jugadores al descanso al primer tiempo, el segundo acto sobró ya que España no quiso arriesgar e hizo los cambios pertinentes. Aun así, rozó el sexto gol en varias ocasiones, pero la pelota no terminó por entrar. Ahora España se encamina sin remisión hacia las semifinales y en cualquier apuesta online aparece como favorita.

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