SE CUMPLEN 15 AÑOS DEL ASESINATO DEL COLOMBIANO ANDRES ESCOBAR
¿Quién con un mínimo de memoria futbolística no se acuerda del gol en propia meta que marcó el jugador colombiano Andrés Escobar ? Corría el año 1994 y se disputaba el Mundial de Estados Unidos. Era un caluroso día 22 de junio. Se disputaba el encuentro entre la anfitriona, Estados Unidos y Colombia en el Rose Bowl de Los Ángeles ante más de noventa mil personas. La apuesta del seleccionador colombiano arriesgada. El defensa colombiano Andrés Escobar, uno de los jugadores clave de la selección sudamericana en ese momento se iba a convertir, muy a su pesar, en el protagonista principal de ese encuentro. Corría el minuto 13 de encuentro y en un intento de despeje el balón acabó dentro de la portería colombiana.
Para más inri el partido finalizó con victoria estadounidense por dos goles a uno y todas las ilusiones puestas por el pueblo colombiano en esa final se vieron truncadas esa misma tarde. Colombia estaba en cualquier apuesta para sorprender en un Mundial donde todo el populacho de Colombia creía en jugadores como René Higuita, Sebastián Asprilla, Freddy Rincón, Valencia o Valderrama. Los aficionados creían que, por primera vez, Colombia iba a hacer algo grande con una generación de futbolistas sudamericanos inigualable. Pero nada de eso sucedió.
En el segundo partido del mundial, donde cualquier apuesta online vaticinaba el triunfo de Colombia sobre una anfitriona que estaba dando sus primeros pasos en un mundo hasta entonces ajeno para ella, fue cuando Andrés Escobar firmó su sentencia de muerte sin él saberlo. Una vez finalizado el Mundial para la selección colombiana, los jugadores se marcharon a sus respectivos domicilios a disfrutar de unas merecidas vacaciones. Escobar regresó a su ciudad natal Medellín, donde se dispuso a disfrutar de unas vacaciones que serían a la postre las últimas de su vida. Perdió su vida mientras disfrutaba de una agradable velada en una discoteca de Medellín.
El asesino, Humberto Muñoz Castro, se encaró a Escobar y no dudó en recriminarle agriamente la acción que supuso la eliminación de Colombia del Mundial. El futbolista no quiso entrar al trapo en ningún momento porque sabía que la discusión no iba a llegar a buen puerto. No obstante, el agresor no se lo pensó dos veces y descerrajó hasta doce balas en el cuerpo del futbolista colombiano. Escobar no murió en el acto sino de camino al hospital. Su muerte provocó una oleada de protestas tanto en el mundo del fútbol como del deporte en general. Nunca un gol había salido tan caro en la historia del fútbol internacional.